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Posts etiquetados ‘política’

20
Jun

Carlos María de Bustamante o los vicios de la historia nacionalista

La forma peculiar que presenta Carlos María de Bustamante como escritor de la historia patria nos introduce en un mundo en el cual el pensar histórico, siguiendo las líneas propias de la época y la coyuntura política del momento, se vuelca en una interpretación contingente de la historia, variable, me explico: a Bustamante le toca vivir todos esos momentos, principios del siglo XIX, en los que se está discutiendo una forma de país; en los que se dejan entrever por todos lados brotes continuos de librepensamiento; la ilustración francesa a la mexicana, invoca en los personajes que actúan en la política nacional, ánimos de acción, la filosofía jusnaturalista los absorbe y la sorprendente cantidad de personajes influidos por ésta nos hacen ver el propósito de un nuevo proyecto tanto en el campo de la política del momento, como en la manera de escribir la historia.

Bustamante nace el 4 de noviembre de 1774 y aunque se le imponen académicamente duros tropiezos (reprueba el primer año de bachiller)* logra terminar sus estudios en artes, para luego entrarle un poco a la filosofía y a la teología; termina como abogado. A partir de este momento estará desempeñando diversos e importantes cargos públicos y ejerciendo con gran vehemencia el periodismo como editor de El Diario de Méjico; libra batallas importantes en pro de la libertad de prensa y escribe hasta el cansancio.

Como buen activista político que fue se une a los movimientos insurgentes, cuando Morelos le concede el grado de brigadier, cumple labores militares de importancia, aunque ya antes había rechazado una invitación de Allende para unirse a la conspiración. En efecto, este roce con los grandes personajes del momento influyó en su pensamiento cuando se expresa colaborando en la redacción de Los Sentimientos de la Nación; el Acta de Independencia y el Manifiesto a la Nación; trabajó también en la redacción de la constitución de Apatzingán.

Contribuyó entonces con grandes obras entre las que destacan: Hay tiempos de hablar y tiempos de callar; Continuación del Cuadro Histórico; Medidas para la pacificación de la América Septentrional; El Nuevo Bernal Díaz del Castillo, entre otras.

Su psicología se centra en el personaje recto, responsable, comprometido con su país y, por eso, nacionalista hasta la ignominia: “Fue don Carlos María figura harto pintoresca: curioso, dicharachero, patriota, republicano y católico ferviente, pretencioso de su asistemático saber, pero honrado y bien intencionado.” Nos dice Josefina Z. Vázquez en su Prólogo al texto Bustamante, El Nuevo Bernal Díaz del Castillo, o sea, historia de la invasión de los angloamericanos en México, editado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.

No sobra explicar que con sus constantes participaciones en la política del momento dejo huella minuciosa, como periodista y como historiador, de algunos acontecimientos de importancia, que si bien están fuertemente idealizados, resultan de gran interés para la comprensión del periodo que trata.

22
Dic

Tácticas

No se ve bien el panorama actual que rodea a la Asamblea Legislativa del D.F. (ALDF), aunque el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) obtuvo un triunfo encomiable, no le alcanzó para construir las condiciones de, al menos, forzar a la negociación: los partidos tradicionales recurren al «mayoriteo» y, de facto, obstruyen toda iniciativa genuina y bien pensada. Toda iniciativa que, como hemos visto, se orienta a mejorar las condiciones de la gente: única razón de ser de MORENA. La formación de las comisiones y la aprobación del presupuesto son dos ejemplos, los más graves.

Ante esta situación, los egregios diputados de MORENA han tenido que recurrir a buscar el apoyo popular, que lo tienen, en mítines y protestas. No ha sido suficiente. Finalmente los traidores (léase tradicionales) aplican a raja tabla el lineamiento [o lo que Dios les da a entender por éste] y aprueban o desaprueban según convenga. ¿Qué hacer entonces?

Resulta que esos traidores (léase tradicionales) son ciudadanos electos, representantes de algún espacio territorial. Es decir, no están a la buena de dios en el lugar que ocupan, sino como representantes, con el objetivo de responder a los intereses del grupo que los eligió: tendrían, por tanto, que consultarlo. No lo harán, lo sabemos. Entonces, hay que obligarlos. O, por lo menos, evidenciar que no lo hacen.

Si existiese un formato bien redactado, bien explicitado en donde se expongan de manera clara las motivaciones de las propuestas de MORENA; si éste circulara en los Distritos que se verían beneficiados y se ofreciera a la gente que lo firme no importando su filiación política, sino la idoneidad de la propuesta; si este formato tuviera el sentido de mandatar al diputado de cierto distrito para que vote en Asamblea como representante; si este documento firmado por el mayor número de personas se hiciera del conocimiento del diputado cuyo distrito está en cuestión, pero también se hiciera de dominio público, y todo esto previo a la discusión en el pleno de Asamblea; si todo esto ocurriera, vale preguntarse: ¿se atreverán los diputados a contradecir el mandato popular de votar por una propuesta que la misma gente cree que es viable? ¿estarán dispuestos a llevar la contra de la gente a la que le deben su puesto de manera tan explícita? ¿ante el documento firmado y sellado?

No tenemos respuesta para dichas preguntas. Es una vía que, si se explorara, produciría una prueba más de qué tan serios son aquellos «elegidos» por el pueblo. Vale la pena un intento más por demostrar que los que están ahí no son amigos de la gente. Pidieron su voto, pero, ahora en el puesto, se han olvidado de ello, preocupados más por los intereses de grupo, de élite, de tribu. Se trata, pues, de una medida más de presión: evidenciando su vileza y falta de honradez.

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