Saltar al contenido.

8 septiembre, 2018

Identidad filosófica en América latina

por El Isra

¿Es posible una filosofía latinoamericana? De ser así, ¿cuál es la especificidad de ésta? Ponderando diferentes opiniones, Jorge Gracia e Iván Jaksic en su texto Filosofía e identidad cultural en América latina, publicado por Monte Ávila en 1988 intentan dar un contexto para su posible existencia, para la validez de un proyecto autónomo. Una análisis breve de la implicación teórica de lo anterior es presentado, para ubicar, por los autores. (Hay “X” en “I”)

No hay respuestas directas al problema, queda claro, pero sí una serie de reflexiones y contextualizaciones cuya pertinencia histórica y filosófica favorece la inquietud del filosofar en el nuevo continente o de que el nuevo continente filosofe. Un problema nada sencillo cuando se tiene como modelo a los “grandes pensadores” del mundo mundial (léase occidental).

El examen es, entonces, revisionista. Y son tres posturas, principalmente y de manera muy general, las que asoman como posibles marcos de referencia, que no como soluciones. Porque la solución es compleja y confusa. Porque, ¿qué es filosofía? ¿Cómo definir el aspecto concreto del ámbito filosófico para un espacio geográfico que fue, desde siempre, parte dependiente del imperio? He ahí la primer problemática, dicen los autores. Se trata de leer y  re-leer la obra de autores importantes a la luz de las posturas ya mencionadas.

Los universalistas, primero, se apresuran a dejar en claro la labor del filósofo y, de paso, los requisitos para una filosofía de buen crédito, en todo lugar y tiempo. Pero los autores no se convencen del todo con esa premisa y hacen revisión de los postulados de autores latinoamericanos que han pensado el problema. He ahí la segunda problemática.

Los culturalistas, hacen énfasis en la filosofía latinoamericana como una forma peculiar histórica y de contexto. Mediante la reflexión de la particularidad del pensamiento latinoamericano promueven la posibilidad de existencia de la filosofía, que no sería sino una extensión de lo anterior.

Y, por último, los críticos critican a los culturalistas por su muy patente manía de ideologizar y justificar regímenes políticos y a los universalistas por idealizar al filósofo. En realidad, creen, la filosofía latinoamericana está en la punta de lanza para su carta de residencia.

Así se puede dejar en claro que la forma de filosofar del latinoamericano estará condicionada por su contexto político social y cultural, por su severa condición de dependencia. Así se revisan las implicaciones de la tecnología en Alberti, Vasconcelos y Samuel Ramos. Influenciados, más que menos, por culturalistas, universalistas y críticos.

Queda una inquietud no resuelta y es la inquietud de origen. La inquietud que llevamos los latinoamericanos inscrita en nuestro pensamiento desde el mismo momento en que occidente cambió el rumbo de nuestra existencia.

Piensa lo que vas a escribir

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: