Los enemigos de la Filosofía
Estos cientificistas metidos a filósofos y teólogos ─o antiteólogos, que es igual─ están haciendo un vulgo cientificista y horizontal, más vulgo aún que el otro. Porque el vulgo sencillo y a la buena de Dios dice que hace frío cuando le siente y que se va el tiempo, y no se mete en filosofías respecto a lo que sean o no sean objetivamente el frío y el tiempo , mientras que el otro vulgo, el vulgo adulterado por malas lecturas pésimamente digeridas, cree creer en el éter más que en sus propias sensaciones y se traga cualquier cosaza, más o menos horizontal, de cualquier biólogo, con tal que confirme sus prejuicios y sus supersticiones, tanto o más superticiosas que las del otro vulgo y sin disculpa de las de éste.
Miguel de Unamuno, «La vertical de Le Dantec»